- Ansiedad
- Depresión
- Crisis Vitales
- Relaciones Interpersonales
- Duelo
- Crecimiento Personal
- Otras Experiencias
La ansiedad suele presentarse como una sensación constante de alerta, dificultad para detener la mente o preocupación anticipatoria persistente. En muchos casos se acompaña de síntomas físicos como palpitaciones, opresión en el pecho, tensión corporal o inquietud.
En terapia trabajamos para identificar los pensamientos y conductas que mantienen la ansiedad, aprender a regular la activación emocional y desarrollar estrategias que permitan recuperar control y estabilidad en el día a día.

La depresión puede expresarse como desánimo persistente, pérdida de interés, agotamiento emocional o una visión negativa de uno mismo y del futuro. No siempre es evidente desde fuera, pero afecta de manera significativa la calidad de vida.
El trabajo terapéutico se enfoca en comprender el origen del malestar, modificar patrones de pensamiento desadaptativos y fortalecer conductas que favorezcan la recuperación del equilibrio emocional.

Acompaño procesos de crisis relacionados con separaciones, cambios importantes, conflictos personales o momentos de quiebre vital. Estas etapas suelen generar confusión, ansiedad o sensación de estancamiento.
La psicoterapia ofrece un espacio estructurado para ordenar lo que está ocurriendo, procesar emocionalmente la experiencia y tomar decisiones con mayor claridad y coherencia personal.

Los problemas en las relaciones suelen repetirse bajo patrones similares: conflictos constantes, dificultades para poner límites o problemas de comunicación.
El trabajo terapéutico se centra en identificar estos patrones, comprender su origen y desarrollar formas más claras y funcionales de vincularse con los demás.

El duelo no solo está relacionado con la pérdida de una persona, sino también con el cierre de etapas, relaciones o proyectos significativos. Cada proceso es distinto y requiere un acompañamiento respetuoso de los tiempos individuales.
En terapia trabajamos la elaboración de la pérdida, evitando la negación o la cronificación del sufrimiento, y favoreciendo una integración saludable de la experiencia.

Trabajo con personas que, más allá de un síntoma específico, buscan conocerse mejor, fortalecer su autoestima, mejorar su toma de decisiones y desarrollar habilidades emocionales.
La terapia se convierte en un espacio de reflexión y acción orientado a construir cambios sostenibles y alineados con los propios valores y objetivos.

Si estás atravesando una situación que te genera malestar y no encaja en una categoría específica, también puede ser trabajada en terapia. No es necesario tener un diagnóstico para iniciar un proceso psicoterapéutico.
